La leche frita es una preparación que cuenta con muchísimos años de antigüedad. Este postre forma parte de la gran herencia gastronómica que las monjas de clausura han guardado en los conventos durante generaciones. En calma y reclusión, las religiosas han mantenido y compartido los trucos de una pastelería sencilla, hecha con ingredientes cercanos y recetas compartidas de generación en generación.
La repostería de convento no es solo hacer comida es recordar, mantener las tradiciones y ser muy pacientes en la elaboración. Cada postre surge del acatamiento a los ritmos, del uso de lo que hay cerca, los más sencillos como huevos, lácteos, huevos, manteca.. . y de una gran pericia lograda con la práctica de mucho tiempo. Debido a ese conocimiento, varias recetas han llegado sin cambios hasta el presente, conservando su gusto genuino y su carácter artesanal.
Comparto esta elaboración antigua para que continúe presente en nuestros hogares, como un tributo a esas personas sin nombre que, tras las paredes del encierro, hicieron de la pastelería un modo de guardar el pasado de Galicia y hacer más grato y dulcificado el transcurso de los años.
Contenido
Leche frita
La leche frita es un postre clásico de la repostería, crujiente por fuera y cremosa por dentro. Una receta sencilla, aromatizada con canela y limón, y perfecta para sorprender en estas fiestas con un dulce de toda la vida.

📝 Ingredientes
- 1 litro de leche
- 600 g de pan rallado
- 500 g de grano de harina tamizada
- 300 g de mantequilla
- 10 huevos
- 500 g de azúcar
- 1 limón (solo la corteza)
- 1 ramita de canela
- Harina (para rebozar)
- Aceite (para freír)

👩🍳 Elaboración de la leche frita
Hacer la masa
- Lo primero que vamos a hacer para nuestra leche frita es rallar la corteza del limón y reservarla. A continuación separamos las yemas de las claras de los huevos.
- Derrite la mantequilla en una cacerola a fuego medio. Añade la harina poco a poco, removiendo constantemente hasta que se tueste ligeramente.
- Incorpora la mitad del azúcar sin dejar de remover. Vierte la leche poco a poco, añade la canela y la corteza de limón.
- Cocina a fuego medio, removiendo, hasta que la mezcla empiece a hervir y se despegue con facilidad de las paredes de la cacerola. Retira del fuego.
- Agrega las yemas, removiendo bien para que se integren. Reserva dos huevos enteros para el rebozado.
- Vierte la crema en una fuente de horno previamente engrasada con mantequilla y deja enfriar completamente.
- Una vez fría, corta la masa en cuadrados de unos 4 cm.

Rebozar y freir la leche frita
- Reboza cada porción primero en harina, luego en huevo batido y finalmente en pan rallado.
- Fríe en abundante aceite caliente hasta que estén doradas.
Presentación
Escurre las porciones de leche frita sobre un papel absorbente, el será encargado de retirar el exceso del aceite y, cuando estén frías, reboza con el resto del azúcar. Preséntalas en la bandeja que más te guste con arte y acompáñala para adornarla de canela o de un limón.
✨ Consejo
Puedes mezclar el azúcar con un poco de canela en polvo para darles un aroma extra al rebozado final.






