El bienestar no se compra ni se vende, aunque muchos te sugieran lo contrario. Nos envolvemos en un tapiz de remedios instantáneos, suplementos que te permiten descansar más profundamente, brindarte más de ti mismo, mantenerse alerta o incluso sobrellevar jornadas laborales extenuantes. Más allá de la forma o la promesa, el dilema es casi siempre el mismo. Nos movemos demasiado rápido y eso nos hace sentir mal.
Durante siglos, en Galicia, la existencia se concebía de otra manera.
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La cocina respetuosa
Las comidas se elaboraban lentamente, siguiendo las sincronías de cada componente. Los caldos se calentaban durante horas, los guisos se dejaban reposar con paciencia y los manjares nunca eran forzados. Esta forma de cocinar no era una tendencia, sino una forma devota de preservar minerales, vitaminas y propiedades naturales… esenciales para nuestra salud.

Salud y nutrición
La fruta maduraba a su ritmo, nada de crecimientos acelerados. Las verduras siempre frescas de la huerta, los animales alimentados de pastos verdes, no de piensos industriales.
La salud no se compraba en una botella, sino que se encontraba en la mesa, al alcance de todos como el mejor de los regalos.
Producto de temporada y local y combinar colores
El principal objetivo para ellos era la adquisición de productos de temporada y de origen local. La combinación de colores. Efectivamente, se comía con color. Las berzas y grelos de tonalidades verdosas, el rojo de los pimientos, las calabazas con sus tonalidades naranjas, la blancura de los quesos y el azul del mar en sus pescados y mariscos. Actualmente, también se reconoce que el color en los alimentos no es meramente estético; cada color simboliza una variedad de nutrientes, antioxidantes, vitaminas y minerales para el organismo.

Comer, dormir y moverse todos los días
Durante mucho tiempo, esa paz fue suficiente. Comer, dormir y ejercitarse todos los días fortalecían el cuerpo. Pero el mundo ha cambiado, sí, mucho. Los horarios, el trabajo, el estrés, el estilo de vida. Ya no siempre se puede cocinar a fuego lento, ni se encuentran tan fácilmente los productos frescos.
Ayuda extra
Y esto no significa que tengamos que dejar la alimentación natural y consciente. ¡Al revés! Debe ser la base de nuestra salud. Pero sabemos que en ocasiones el cuerpo necesita una ayudita extra. Ahí es donde entran los complementos nutricionales, siempre acompañando, nunca sustituyendo a una dieta equilibrada.

Vitaminas y suplementos
Cada día hay más personas que buscan alternativas transparentes, elaboradas con altos estándares y por supuesto con toda la información a la vista para saber lo que están consumiendo. Por eso, confiamos en marcas como Holland & Barrett. Ofrecen vitaminas y suplementos para el día a día, para diferentes necesidades y estilos de vida: energía, sistema inmunitario, descanso o nutrición específica…Lo que necesites, ellos lo tienen.
Para paliar carencias o mantener el equilibrio
Lo crucial es aceptar que la mejor medicina es el cuidado constante. Comer bien, elegir comida de verdad, escuchar al cuerpo y, si es necesario (como en mi caso e igual en el tuyo) añadir productos para paliar carencias o mantener el equilibrio. Pero si tienes y vas a hacerlo, no seas tacaño, compra siempre lo mejor.

Bienestar
Galicia es muy sabia, ya lo sabía. Nos enseñó que la salud no se consigue con magia, sino con mucha constancia, con esa vocecita interior repitiendo: «No vayas rápido, y vive con sentido». La cocina gallega no solo nos alimentó, nos enseñó que alimentar el cuerpo era respetarlo y mimarlo.
Una obligación diaria
En la actualidad, recuperar ese espíritu y adaptarlo a la vida actual es una de las mejores cosas que podemos hacer. Cuidar la salud no es una moda, ni un atajo rápido, sino una obligación diaria con uno mismo.





