El Entroido gallego no se entiende sin disfraces, ni sin su fiesta… tampoco se entiende sin su gastronomía. Y aquí en Galicia los dulces del carnaval son de otro nivel.
Por muchos siglos, el Carnaval de Galicia fue el último exceso antes de la Cuaresma, y la cocina, sobre todo la repostera se mostraba llena de antojos de masas con harinas, huevos, grasa y azúcar. El resultado da un recetario humilde, popular y super ligado a nuestro terruño.
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Postres tradicionales
Aquí van una gran lista con los dulces tradicionales, esos que de verdad se preparan en las casas y aldeas cada invierno. Y sobre todo los que adornan las mesas en nuestro carnaval, O Entroido gallego. Ah! Y recuérdalo bien, no solo tenemos las orejas o las filloas, ahora te nombro doce para que se te haga la boca agua.


Dulces típicos del Entroido gallego
Os traigo los postres gallegos más famosos del Entroido que aunque se preparan durante todo el año, siguen estando muy ligados al Carnaval y a todo lo que éste representa.
Filloas, el alma dulce del Entroido

Las filloas son un manjar del Carnaval gallego por excelencia!. Aunque semejantes a las crêpes, éstas ostentan su propia personalidad, hechas de harina, huevos, además de un líquido que cambia según el lugar, y así en Galicia las tenemos de leche, agua, sangre (de cerdo)….O incluso con los caldos más sabrosos.

En los hogares las filloas se degustan solas, cubiertas con azúcar, con miel, crema o también rellenas. Rellenas de manjares como pollo y verduras o de marisco ( centollo) pero estas más que un postre, se convierten en plato.

Antiguamente, las filloas de caldo tenían un propósito especial que era emplear el caldo del cocido del Entroido. Y así en la filloa se combinaba lo dulce y salado en una herencia única.
Freixós o freixós calientes, llámame como quieras pero celebra
La filloa es el término general en Galicia para este postre, mientras que «freixó» es una variante local (especialmente en Ferrolterra) que se caracteriza por llevar anís.

Los freixós son muy similares a las filloas pero algo más gruesas. Son un ejemplo de cómo un mismo dulce cambia de nombre y forma según el territorio.

Orellas de Entroido, crujientes y siempre festivas
Las orellas de Entroido, orejas de carnaval son unas finísimas láminas de masa frita, crujientes, con ese aroma de anís o limón. Su forma evoca una oreja un guiño irónico al espíritu burlón del Carnaval.
Son ligeras, adictivas, tremendamente populares, cubiertas de azúcar glas, justo al salir del aceite.

Flores dulces para adornar tu mesa
Las flores de Carnaval son unos de los dulces más antiguos y famosos en estas fiestas. Su figura frágil, cual una flor que se despliega, choca con su textura crujiente y liviana. Se preparan con una masa fácil, pero exigen paciencia y esmero, porque cada flor se trabaja individualmente, sumergiéndola en aceite muy caliente hasta que florece y se pone dorada.

Una vez lista el toque final para la presentación es ponerles azúcar por encima. Traen recuerdos de reuniones familiares, cocinas que humean y mesas donde siempre había un plato repleto. Son en definitiva símbolo de fiesta y de ese arte transmitido de padres a hijos.

Rosquillas fritas, dulces de casa
Las rosquillas de Entroido, el dulce casero por excelencia. Cada familia guarda celosamente su propia receta. Unas más resecas, otras tiernas como el pan, con anís, aguardiente, o quizás un toque de ralladura de limón. La receta que os dejo con naranjas.
Se elaboran en montones, listas para compartir con visitas y vecinos, parte esencial del rito social que es el Carnaval.

Bollas de Carnaval, la esencia de lo nuestro
Las bollas o Chaolas de Cariño como también se las conoce, son laboriosas porque en el amasado está el éxito pero merece la pena el hacerlas, eso seguro.
Son el mismísimo corazón del Carnaval tradicional. Todas las familias poseían su receta única, ese punto preciso y la forma tan característica.

La bolla es memoria, es el sustento y la base sobre la cual se edifican muchas celebraciones gastronómicas de estas fechas.
La bica blanca de Laza
Aunque hoy se come a lo largo de todo el año, la bica solía estar vinculada a Entroido y las fiestas mayores. Esta delicia es un bizcocho contundente, mojado y bien aromático, preparád con manteca o mantequilla, huevos y azucar.

La bica de Trives o la bica de Laza, ambas son las más famosas, asociadas a los Entroidos más sonados de Galicia además.
Periquitos de Carnaval
Los periquitos de Carnava son como pequeños tesoros fritos, dorados, y crujientes. Casi desaparecen sin notarse. Del plato, zass, se esfuman tan rápido como caen porque incitan a repetir una, otra, y otra vez.

Son pura alegría en cada mordisco, ideales para niños y para adultos también, geniales para picar entre risas y música. Representan el espíritu más juguetón del Carnaval, ese donde todo es juego, exceso y dulzura.
Chulas de calabaza, herencia del interior
Las chulas de calabaza son tortitas fritas, pequeñitas, hechas con calabaza cocida, harina, y huevo. Son dulces, esponjosas y bueno, muy humildes, reflejan esa cocina de aprovechamiento del interior.

Bandullo, el dulce más ancestral
El bandullo es uno de los postres más ancestrales del Entroido gallego. Es una clase de pudín hecho con pan, huevos, azúcar, especias y suele llevar grasa de cerdo.

Su origen se vincula a la matanza y al uso completo de los alimentos antes de la Cuaresma.
La Larpeira, su nombre la define
La larpeira es un postre abundante hecho para compartir. Con su miga suave, con olor a rico y cubierta de azúcar, nata o mantequilla, que la hace una de las estrellas de la repostería clásica del Carnaval.

Su nombre ya lo dice todo. Es un gusto, un deleite que se puede tener antes de la época de austeridad. La larpeira se parte en trozos grandes, se sirve sin tacañería y se goza con calma, junto con café, un chupito o charlando. Es un dulce que invita a relajarse, a hacer larga la sobremesa y a celebrar con calma.
Morcilla dulce
La morcilla dulce es un plato increíble del Carnaval, un testamento del ingenio que tiene la cocina tradicional. Preparada con sangre, pan, azúcar…frutos secos combina sabores fuertes y dulces en un balance solo entendible si te va lo tradicional.

Por siglos fue una forma de aprovecharlo todo, no se desperdiciaba nada, y a la vez crear un plato único para esas festividades. Hoy en día es un emblema del Carnaval más puro, ese que no se explica, se disfruta.
Pantullo o calleiro
El pantullo o calleiro es cocina de raiz, contundente y con la pura verdad. Este plato va ligado a la matanza. Su sabor único te transporta a otros tiempos, donde comer era resistir y celebrar.
Ideal paro los que aprecian nuestra historia, el territorio y la manera simple de entender la cocina, como se hacía antaño.






