La Tarta de Santiago es el postre más famoso de la gastronomía de Galicia. Es una tarta de almendras típica, y enormemente popular en Galicia, además de ser una de las más conocidas de España.
El distintivo especial de la tarta de Santiago es la capa de azúcar glas, adornada con la cruz de la Orden de Santiago que va pintada en su superficie.
Es, una receta gallega, de las de verdad, de esas que enseñan con una sonrisa, un par de chistes y un “non te preocupes, que isto sae ben” antes de empezar. Es ese cachito de Santiago que te llevas a casa, hecho sabor. Un regalo que siempre triunfa.
Contenido
La Tarta de Santiago
Comenzamos con un poco de historia sobre la tarta de Santiago. Este postre es conocido desde el siglo XVI, aunque quizás su historia viene de más atrás. Algunos dicen que en el siglo XII, ya existían muchas versiones, transmitidas de boca en boca por las familias.

DOP
El 3 de marzo de de 2006 la tarta de Santiago paso a ser un producto Denominación de Origen Protegida (DOP).
La Cruz de Santiago
La insignia de esta tarta la Cruz de Santiago no es originaria de sus inicios, fue José Mora Soto quien en 1924 adornó la tarta con ella.
José Mora Soto
El fundador de Casa Mora procuraba un toque singular a este producto tan arraigado y ¿Qué mejor idea que vincular la tarta con el emblema de la ciudad la cruz de Santiago de Compostela? Desde entonces la cruz reinó en las tartas por toda Galicia. Esta cruz simboliza una vieja orden monástica y guerrera del siglo XII en el Reino de León que llegó a ser dinástica en 1482.
Receta de la Tarta de la Santiago
La Tarta Santiago no lleva ni harina, ni levadura en su receta por lo que si no puedes tomar gluten, este es un postre hecho a tu medida.

Ingredientes
- 250 gramos de almendra molida
- 250 gramos de azúcar
- 5 huevos grandes
- Ralladura de 1 limón
- 1 cucharada pequeña de canela en polvo (opcional)
- Azúcar glas para decorar
Molde redondo de 22–24 centímetros.
Elaboración
Precalienta el horno arriba y abajo a 180 ºC. Engrasa el molde o fórralo con papel de horno. Si no tienes papel de horno no te compliques pincélalo con un poco de mantequilla o aceite, y ya.

Paso 1— La almendra sube al telón
Añade la almendra molida a la celebración, revuelve con mimo. Aquí no requieres un gimnasio, suave, y con amor, mezcla.
Ahora, la ralladura de limón entra en escena, ¡ese toque cítrico! Y, si te animas…una pizca de canela, esta es opcional hay quien prefiere no añadirla, le da un toque muy especial.

Paso 2 — Los huevos y el azúcar: un dúo explosivo
Con maestría, rompe los 5 huevos ¡sin cáscara, por favor! Mézclalos con el azúcar hasta que tengas una mezcla homogénea. Debería transformarse en una crema… que exclame: «¡Sí, seremos tarta!». Une con los demás ingredientes y mezcla todo bien.

Te recomiendo poner papel de horno. Otra opción es engrasar el molde redondo con aceite o mantequilla
Paso 4 — Al horno
Vierte la mezcla en el molde ya listo, y directo al horno, a la misma temperatura. Tranquilamente, hornéala por 30–40 minutos. No le quites el ojo. Cuando el aroma invada la casa entera…mete un palillo y pincha, si sale sin nada, limpito, la tarta está lista.
Presentación de la tarta de Santiago
Deja enfriar. ¡Sin prisas!, la Tarta de Santiago se disfruta sin ansiedad. Se disfruta fría pero no de la nevera, fría de contenerse.
Después, colocas la plantilla de la cruz de Santiago, y espolvoreas azúcar glas.
Y ahora…¡el momento de la verdad!

Cada mordisco es serenidad, almendras y recuerdos.
Con qué se acompaña la tarta de Santiago
Lo normal es servirla sola, sin crema, ni complementos extras. Aunque la tarta de Santiago casa con todo.
Acompáñala, con un buen café…o tal vez, un chupito de de licor café ¡Y ahora!, permite que la sobremesa, justo como lo dicta la costumbre, se extienda sin tener que solicitar permiso alguno.
La tarta de Santiago se pone aún más rica al día siguiente. El problema es que no suele aguantar más de un día.

Tartas de almendras hay muchas, pero como la de Santiago, ninguna





